Hace varias decadas se comenzó a hablar de la liberación femenina, y eso trajo sus cosas buenas, pero también sus cosas malas, desgraciadamente solemos caer en exageración y en contradicciones.

Que si nos vamos al salón de belleza, porque ellos no pueden hacerlo?; si ellos trabajan, porqué nosotros no?; exigimos que nos traten como a reinas en la calle y en la casa, pero nosotras descuidamos y "maltratamos" repito, "maltratamos" a nuestras parejas. ¿Cómo? Exigiendo más y más, quejándonos por que
llega a casa sin una sonrisa, porque se ha quedado desempleado, porque en ésta ocasión no podremos salir fuera de la ciudad en vacaciones, porque pide algo de cenar a las 11pm (cuando quizás no ha comido en todo el dia)... Comenzamos a ver cada vez más y más puntos negativos de nuestra pareja, hasta llegar al momento en que decimos YA BASTA!, YA NO TE AGUANTO MAS!, ESTO SE TERMINÓ!, NOS VAMOS A SEPARAR!
Qué facil es decirlo o pensarlo, yo en alguna ocasión lo pensé y lo dije, pero no vemos mas allá de nuestra "miseria", yo soy la víctima y él es el malo e incomprensivo, merezco a alguien mejor que él, qué equivocadas estamos.
El matrimonio no sólo es un "contrato" que se realiza entre 2 personas (hombre y mujer), y cuando estamos frente al juez o al ministro decimos SÍ, ACEPTO, HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE. Tristemente al matrimonio cada vez se le toma con mayor ligereza y poca seriedad, "si funciona, seguimos, pero si no funciona, nos divorciamos y busco a alguien más con quien sí sea felíz".
El matrimonio es un intercambio de votos, al que debemos llegar totalmente enamorados y "comprometidos" con la otra persona, queremos disfrutar sus alegrias y apoyarle en sus tristezas; gozarnos con él en la salud, pero también curarle y consolarle en la enfermedad; disfrutar juntos de las riquezas, y ser comprensivas y ayudadoras en la pobreza.
Este es solo un muy leve esboso de lo que nos encontraremos en el matrimonio y no sólo estamos "jurando" estar ahí para él , lo estamos haciendo frente a Dios, y frente a familiares y amigos. Nos comprometemos a estar "siempre", sin importar "nada" para él, entonces, ¿Qué pasa últimamente? porqué cada vez aumenta el número de separaciones o divorcios (y entre cristianos es lo mismo)
Hemos perdido de vista la promesa, el compromiso que le hicimos a nuestra pareja y a Dios de estar ahí para él "siempre".
El matrimonio fué instituido por Dios al crear a Eva para Adán, él no estaba completo sin ella, y ella no sabría qué hacer sin él. Los convirtió en una gran pareja, y en Sus Santos planes no había ni debía haber nadie mas para ella que él, y nadie mas para él que ella.
Con éste escrito, quisiera remarcar muchos puntos que no tomamos en cuenta en el complicado y difícil, pero también maravilloso y mágico mundo que es EL MATRIMONIO, me apoyo por supuesto en la Biblia, que es la Palabra de Dios, quien mejor para hablar del matrimonio que su propio creador, y también me apoyo en el libro que la Hermana Debi Pearl escribió, el cual se llama "Creada para ser su Ayuda Idonea". El libro se divide en 2 partes; 1° "El Regalo de Dios " nosotras somos ese regalo que Dios le ha dado al hombre y la 2° parte habla de nuestro papel como esposa, basandose en el Libro de Tito, versículo 2.
1° Parte "El Regalo de Dios" Dios le dió a Adán (tu esposo) el regalo más precioso que jamás podrá recibir el hombre, una mujer (tú).
"Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" Gen.2:18. Si eres esposa, no olvides que has sido creada para suplir una necesidad, una ayuda idónea es lo adecuado para las necesidades de tu esposo, así es como fuimos creadas, ésto está en nuestra naturaleza. Sin nosotras, los esposos andarían bastante perdidos, no pueden sustituirnos, porque somos necesarias. Así como nosotras no podemos tomar el papel del "hombre", él no puede tomar el papel de la "mujer".
Dios te creó especial, perfectamente equipada y capacitada para ser la ayuda idónea de tu esposo. Nuestro despertar debe ser, principalmente para darle la honra a Dios, siendo la alegría a nuestro marido, para ayudarle y apoyarle, esa es la perfecta voluntad de Dios.
Al ayudar a nuestro esposo, ayudamos al plan de Dios, Dios le ha encargado al hombre una misión y nosotras tenemos que hacer nuestra parte para que ese divino plan se cumpla. Y hacemos exactamente lo mismo, pero en sentido opuesto, cuando no ayudamos a nuestro esposo, somos rebeldes, y no cumplimos nuestra parte del plan para la cual Dios nos ha creado. El resultado, deshonramos a Dios.
"Pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido" 1 Cor.7:34
Muchas veces el marido no es el angel que creemos, debería de ser, sin embargo, nuestra responsabilidad como esposas es cumplir nuestra misión, ayudar a nuestro esposo. Hace tiempo me dijeron, "el esposo es la cabeza de la familia, pero la mujer es el cuello, y puede hacer que se mueva a dónde ella quiera", y ésto es muy cierto, pero cuidado, porque puede convertirse en un arma de doble filo si se usa equivocadamente. Nuestra mira debe ser Dios, a Él debemos mirar siempre, no a nuestras necesidades, y por consiguiente nuestros actos serán buenos, pero si buscamos nuestro propio bien, entonces las cosas salen mal, el perfecto y bendito plan de Dios, se habrá torcido (mucho cuidado)

Nuestro papel como ayuda idónea, no nos pone por debajo del varón, sí, él es el responsable de la familia, de la esposa, de los hijos, pero mi papel como esposa, es apoyarle y ayudarle en donde sea necesario para cumplir la misión. No necesitamos una gran lista de deberes, debemos estar siempre puestas y dispuestas a lo que haga falta en casa.
"La mujer virtuosa es Corona de su marido. Prov.12:4" Tu esposo confía ciegamente en ti, sabe que tiene a una gran mujer , y se siente bendecido por la ayuda que eres para él.
"El corazón alegre constituye un buen remedio" Prov. 17:22 La alegría connota salud y felicidad, si tenemos un corazón alegre, estamos dando un gran paso para ayudar a que funcionen mejor las cosas en nuestro matrimonio. El corazón alegre es un excelente remedio, es una pócima de amor. Todo lo contrario a la última parte del versiculo arriba mencionado dice "mas el espíritu triste seca los huesos".
Con el paso del tiempo olvidamos que nuestra sonrisa enamoró a nuestro esposo y ahora sin sonreír como antes... ¿qué pasó?, ¿dónde esa esa hermosa y alegre mujer que lo conquistó? y ¿en qué momento permitiste que esta mujer gruñona y quejumbrosa mujer entrara en tu casa?
Tu dime, qué te agrada más ver, un rostro feliz y sonriente, escuchando palabras que sean melódicas para ti?, o gritos, gruñidos? Eso mismo le pasa a tu esposo.
"Todos los días del afligido son difíciles, mas el de corazón contento tiene un banquete continuo. Prov.15:15" Muchas veces nos quejamos por todo, problemas económicos, creemos que el esposo no es capáz de sostener decentemente a la familia, y ésta actitud nuestra es un ataque directo al ego de nuestro esposo. Si esta actitud ha estado en nuestros pensamientos y/o corazón, es hora de decirle "no más, fuera de aquí".
Cuántas veces nos incomoda y sufrimos por tener los muebles sucios o algo maltratados, porque no tenemos auto, o no podemos cambiar a nuestros hijos a una escuela de paga, por tener que visitar médicos de gobierno y no a uno particular.
Algo que por propia experiencia he aprendido, es a contentarme con lo que tengo, no a conformarme, dije CONTENTARME. Le agradezco a Dios y a mi esposo porque tenemos comida, tenemos un techo, porque tenemos ropa, porque estamos juntos, cosas aparentemente insignificantes, que damos por echo, pero que, al compararnos con otros, en verdad mal económicamente, nos damos cuenta que estamos bien. Yo he encontrado riqueza enmedio de mi pobreza, y he disfrutado de una rica torta compartida con mi esposo, o de dormir mas juntitos porque la cobija es pequeña. Le agradezco a Dios por el trabajo que tiene mi marido, porque aunque es difícil para él salir de la ciudad por varios días, tenemos justo lo que necesitamos.
"El descontento no es un producto de circunstancias, es una condición del alma"...Querida Debi, un dia cuando estaba leyendo tus escritos acerca del gozo, llegó mi marido y me pidió que hiciera algo para él. Lo hice alegremente y con una sonrisa y vaya que se llevó una gran sorpresa. Ese fué el principio de nuestra nueva vida. Entre mas dulce soy, mas bien le caigo a mi esposo y mas bien me caigo a mi misma....María.
Tu decide, quieres que tu esposo y tu sean coherederos de la gracia de la vida, o socios en las tensiones y estrés de la vida.
Recuerdas su primer "ridículo" como pareja, ya casados, tú sabrás a cual me refiero, yo tengo el mío y no lo voy a contar aqui jejeje, cosas chuscas que han pasado, como pareja y también como familia, mi esposo, es casi por ley que cuando vamos a salir fuera de la ciudad, sea a donde sea, se pierde, y así llevemos un mapa muy bien marcado y trazado, no importa nos perdemos, al principio me preocupaba tanto que me enojaba y él es tan tranquilo y relajado que se lo tomaba con mucha calma, cosa que me ponia los pelos de punta y me ponía aún mas tensa. Ahora, sino nos perdemos no está completo el viaje, es parte de nuestro recorrido, y es algo que he aprendido a amar de él. Ahora perdernos, estando a su lado, es una verdadera delicia.
............ .............. continuará